Seguro, confiable y valiente, el pastor alemán es quizás el perro guardián por
excelencia dentro del sentido común de las personas. Se trata de una raza muy inteligente, entiende y aprende
rápidamente las instrucciones y es relativamente fácil de entrenar.
Alrededor del mundo, este tipo de perro se ha convertido en el clásico para
acompañar los oficiales de policía de las divisiones caninas. El pastor
alemán es un perro tranquilo y leal con su dueño, pero de reacción rápida
para defender a su familia o al percibir peligro.
De cuerpo grande, ágil y atlético, el doberman es un perro que destaca por su gran fuerza física, su valentía y su
instinto protector. Tiene un ladrido estremecedor y una gran velocidad, además
de una personalidad alerta y protectora que le permite saltar sobre su presa en
cuestión de segundos.
El bullmastiff es un perro
de gran fuerza física, guardián
implacable y con un espíritu valiente y leal. Al percibir una amenaza, no
ladra ni gruñe, sino que ataca de forma inmediata. Utiliza su
corpulencia para derribar a los intrusos. Con un entrenamiento apropiado y buen
cuidado, se trata de un perro cariñoso y amable. Ideal para toda la familia,
pero un peligro para cualquier ladrón.
Como perro guardián, el
gran danés es un perro que intimida por
su gran tamaño. Sin embargo, es también un perro cariñoso por naturaleza.
Es de temperamento tranquilo, pero por su tamaño y gran fuerza de ladrido, es
un buen agente disuasivo si alguien quiere invadir su territorio. En el entorno
familiar es un perro que se desenvuelve de forma tranquila, delicado con los niños y sin ánimos de
pelea con otros perros.
Estas son algunas de las
razas de perros más elegidas por aquellas personas que buscan un perro
guardián. Hablamos de perros pensados para proteger el hogar y también para
estar con la familia de manera tranquila. Los perros guardianes con su lealtad
y formas de comportarse nos ayudarán a tener mejores recursos para sentirnos
más a gusto y protegidos en el propio hogar.
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