La esterilización es una operación común y habitual que consiste en la extracción de los órganos de reproducción sexual de tu gato. También se conoce por «esterilización» para las hembras y «castración» para los machos.
Para las hembras, la esterilización consiste en extraer los ovarios y el útero, aunque algunas veces sólo se extraen los ovarios. Esto se hace normalmente mediante una pequeña escisión en su costado izquierdo, y también se puede hacer por debajo, longitudinalmente.
Para los machos, el procedimiento consiste en la extracción de sus testículos. El procedimiento es más simple en los machos y no requiere ningún punto de sutura.
La operación de esterilización es muy simple y tu gato estará anestesiado para garantizar que no sienta dolor alguno durante el procedimiento.
Tras la operación, el veterinario tratará a tu gato con inyecciones analgésicas para ayudarle con las molestias postoperatorias. Tú también deberás estar provisto de medicamentos antiinflamatorios y analgésicos para dárselos a tu gato en casa.
Como el procedimiento es mucho menos invasivo en machos, solo requerirán medicación durante un día. Las hembras requerirán medicación durante unos tres días para ayudarlas a recuperarse lo más pronto y fácilmente posible.
Esterilizar a un gato tiene múltiples beneficios para tu mascota. Por ejemplo, será menos probable que tu gato contraiga algunas enfermedades, y evitará embarazos no deseados. Entre otras ventajas de esterilizar a tu gato, destacan:
-Frenar el comportamiento travieso que llega con la madurez sexual, como por ejemplo la pulverización de orina para marcar su territorio.
-Los gatos esterilizados son menos propensos a alejarse del hogar, lo que les protege de verse envueltos en accidentes de tráfico y peleas con otros gatos.
-Tu mascota puede volverse más cariñosa. Las gatas a menudo se hacen más amables.
-Un riesgo reducido de contraer algunas enfermedades, tales como la leucemia felina o el sida felino.
-Menos probabilidad de que tu gata desarrolle una infección de útero (uterina).
-Si las gatas son esterilizadas a una temprana edad, hay menos probabilidad de que desarrollen cáncer de mamas (pecho).
Recomendamos esterilizar a tu gatito antes de que alcance su madurez sexual y sea capaz de tener sus propios gatitos. Esto normalmente ocurre entre los cuatro y seis meses de edad. Serás capaz de reconocer cuándo tu gato alcanza la pubertad, ya que las gatas maullarán con intensidad, y es probable que los machos pulvericen orina para marcar su territorio
Algunos centros de acogida y veterinarios recomiendan la esterilización del gato a temprana edad, desde las 12 semanas o incluso antes.
Para proteger a tu gato de tener o causar embarazos no deseados, mantenlo en casa hasta que haya sido esterilizado.
Mito: Puede que hayas oído que es bueno para los gatos tener una camada de gatitos antes de ser esterilizados, pero nuestro equipo de Atención a Mascotas confirma que, en realidad, esto no es cierto.
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