Igual que las personas, los canes son animales de costumbres. Si habituamos a nuestra mascota a cepillarla desde pequeña, lo adquirirá como un hábito diario y facilitará esta actividad, ayudando a que ese rato se convierta en un juego, y creando así un gran vínculo entre los dos. Si no es así, el cepillado puede convertirse en un momento muy temido, provocándole, incluso, ansiedad. Para evitar que nuestros amigos consideren el cepillado un mal momento, es muy importante empezar a practicarlo desde que son cachorros.
Pese a que todos los tipos de pelaje necesitan ser cepillados, la manera de hacerlo no debe ser la misma. Cada pelaje necesita unos cuidados distintos ya que las necesidades de cada uno y sus características son diferentes. No es lo mismo un pelo corto, que apenas se enreda que uno largo que tiende a los nudos. Por eso, el tipo de cepillado y el peine a utilizar deben adaptarse a cada pelo.
Quizá el peine que usas no es el más adecuado, la forma en que se lo pasas no es la mejor o deberías cepillarle más veces a la semana. ¡Atento!
El cepillo más adecuado es el que, por un lado, tiene cerdas de punta redondeada y, por el otro, cerdas más duras. La función de las primeras es quitar los enredos y sacar el pelo muerto, mientras que las duras ayudarán a proporcionarle suavidad y brillo.
Aplicar un acondicionador justo antes de cepillarlo puede facilitar esta práctica ya que evitará los temidos tirones que ocasionan los enredos.
El primer cepillado debe ser en el sentido del pelo, para así desenredarlo.
Posteriormente, y habiéndonos asegurado que no tiene ningún enredo, se puede realizar un cepillado a contrapelo que servirá para ver si nuestra mascota tiene algún parásito, además de activar su circulación sanguínea.
Los perros de pelo corto tendrán suficiente con un par de cepillados a la semana, puesto que para ellos los enredos no son un problema.
Los cepillos de cerdas de goma o las manoplas son los más aconsejables ya que no dañarán su piel. Es importante tener en cuenta que el pelo corto no le protege tanto la piel como el pelo largo, por eso, el cepillo debe de ser suave para que no les dañe la dermis.
El primer cepillado debe de realizarse en la dirección del pelo para eliminar la suciedad.
Posteriormente habrá que cepillarle a contrapelo para proporcionarle un masaje en la piel, activar la circulación sanguínea y eliminar las células muertas.
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