
¡Claro! Los gatitos necesitan la leche para crecer y desarrollarse de forma óptima pero, no cualquier leche, sino la de su madre. Y, en caso de no ser posible por escasez de leche, por ser gatos abandonados o huérfanos, deben tomar una leche maternizada especial, pero nunca leche de vaca. Sin embargo, ningún preparado será tan bueno como la leche materna, que asegura que el gatito tenga un sistema inmunológico fuerte y no enferme. Por lo que, siempre que sea posible, intentaremos que los gatitos se alimenten de la leche de su madre.
Por lo tanto, la leche es buena para los gatos bebés, además de necesaria, durante su etapa de crecimiento. Deben tomarla desde su nacimiento hasta cumplir al menos 4 semanas de edad, cuando podrán empezar a comer latitas o pienso humedecido para cachorros. Después del destete, no necesitan volver a tomar leche.
La leche maternizada es el alimento que debes ofrecerle a los gatitos huérfanos que no puedan alimentarse de la leche de su madre. También se utiliza cuando la leche materna es de mala calidad, cuando es una camada muy grande y no hay suficiente para todos o cuando una de las crías está más débil que el resto.
Esta leche contiene calostro, la primera leche que reciben los gatitos de su madre, llena de nutrientes y anticuerpos naturales que fortalecen el sistema inmunitario. También puede estar enriquecidas con otras vitaminas y minerales, así como con ácidos grasos esenciales para contribuir al correcto desarrollo del cerebro y la vista.

Los gatos adultos no necesitan tomar leche y, de hecho, muchos de ellos no son capaces de digerirla y les provoca problemas gástricos como los vómitos.
Los gatitos tienen una enzima digestiva que se encuentra en el intestino delgado, que es la encargada de descomponer la lactosa presente en la leche para poder digerirla bien. Se trata de la lactasa. A medida que crecen y se hacen adultos, pierden esta enzima y, con ella, la capacidad de digerir la leche. Esto puede provocar intolerancia y causar problemas digestivos como gases, vómitos, diarreas, hinchazón y dolor de estómago. Se conoce, al igual que en las personas, como intolerancia a la lactosa.
Es por esto que la leche de vaca para gatos adultos está totalmente desaconsejada, ya que contiene un alto nivel de lactosa. Las leches especiales para gatos, utilizadas como alimento complementario o premio, tienen un bajo contenido en lactosa para favorecer una buena digestión y no dañar su estómago.
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