Si vas a cambiar comida de perro porque se acabó el saco o encontraste otra fórmula, conviene introducir el alimento nuevo poco a poco. Un cambio brusco puede provocar heces blandas, diarrea o vómitos. En los gatos, un olor o una textura diferentes también pueden hacer que rechacen el plato.

¿Qué pasa si ya le diste el alimento nuevo?
Observa cuánto come y bebe, cómo son sus heces y si mantiene su actividad habitual. Si solo tuvo una deposición blanda y sigue activo, deja agua fresca a su alcance y no aumentes todavía la proporción del alimento nuevo. Si el malestar persiste, reaparece o empeora, consulta con su veterinario. Que los síntomas hayan empezado después del cambio aporta una pista, pero la diarrea y el vómito también pueden tener otras causas.
Cómo hacer la transición en un perro sano
Si aún tienes el alimento habitual y está en buen estado, puedes usar este ejemplo de siete días como punto de partida. Si tu perro necesita más tiempo, mantén la proporción que tolera antes de avanzar.
- Días 1 y 2: 75 % del alimento habitual y 25 % del nuevo.
- Días 3 y 4: 50 % de cada uno.
- Días 5 y 6: 25 % del habitual y 75 % del nuevo.
- Día 7: 100 % del nuevo si come bien y sus heces se mantienen normales.
Usa los porcentajes sobre la ración diaria correspondiente a cada fórmula. Por ejemplo, si las raciones indicadas son 200 g del alimento anterior y 160 g del nuevo, en la fase de mitad y mitad servirías 100 g del anterior y 80 g del nuevo a lo largo del día. Evita sumar dos raciones completas. Mantén los horarios y evita estrenar premios al mismo tiempo para poder identificar qué cambió.
Con los gatos, el ritmo lo marca el apetito
Algunos gatos necesitan varias semanas para aceptar una fórmula, sobre todo si pasan de croquetas a comida húmeda o al revés. Empieza con una cantidad pequeña en un platito separado y conserva su comida conocida mientras se familiariza con la nueva. Si deja de comer incluso el alimento habitual, llama al veterinario cuanto antes. En un gato adulto, pasar apenas 24 horas sin comer ya puede tener consecuencias serias.
¿Y si se acabó el saco anterior?
Si puedes conseguir un envase pequeño de la fórmula habitual, úsalo para hacer la transición. Si no hay stock, busca un alimento completo para la misma especie y etapa de vida. Si tu mascota sigue una dieta veterinaria, tiene una enfermedad o ya ha tenido problemas con otros alimentos, consulta antes de elegir un reemplazo. Si sospechas que el alimento anterior se malogró, deja de usarlo y guarda una foto del lote y el vencimiento para la consulta.
Cuándo buscar atención veterinaria
Busca atención urgente si hay vómitos repetidos, sangre en el vómito o en las heces, heces negras y pegajosas, dolor abdominal, decaimiento marcado o si tu mascota no logra retener el agua. Consulta antes si es un cachorro, un gatito o tiene una enfermedad crónica. Lleva el nombre de ambos alimentos, la fecha del cambio y un registro de cuánto comió y cuándo empezaron los síntomas.